EXPEDIENTE POLITICO

 

 

Por.- Alfredo Calva

 

 

Guardianes de la corrupción….

Los residentes de Playas de Rosarito tal parece que interpretaron de manera incorrecta la semántica discursiva empleada durante el proceso electoral por parte de la actual alcaldesa, Mirna Rincón Vargas y el Síndico Procurador, Miguel Ángel Vila, cuando ambos les prometían que una de sus prioridades de lograr el triunfo y llegar al gobierno local, sería la de llevar a efecto una política de  cero tolerancia a los actos de corrupción y, la rendición de cuentas a través de un ejercicio gubernamental transparente.

Cuando ellos en realidad ellos se comprometían a través de sus impostados discursos a un férreo compromiso para salvaguardar, siendo los garantes, de todas aquellas acciones gubernamentales y administrativas irregulares, ilegales y corruptas, que sus subordinados cometieran durante el trienio que mandata su laudo entregado por el congreso del estado.

Y hasta el momento lo han hecho muy bien, la alcaldesa y el Síndico junto a los integrantes que conforman sus círculos selectos de colaboradores muy cercanos han desarrollado estrategias basadas en la técnica del avestruz, consistente en enterrar la cabeza, y la de los felinos, cubriendo con tierra los asuntos espinosos, para con ello fingir el no saber o conocer de las acciones en las que incurren sus subalternos y que por sus características se puedan definir y calificar como indebidas e ilegales y por ende corruptas.

Los ejemplos son variados en lo que va de la administración y se han registrado en diferentes áreas del gobierno que titula Rincón Vargas,  y de las cuales, la titular del ejecutivo y el fiscalizador, responsables por ordenamiento de ley, de prevenir, combatir y sancionar los hechos de corrupción e indebidos, solo simulan que trabajan en el combate de este cáncer que erosiona severamente al gobierno municipal.

Ejemplos emblemáticos de lo anterior podemos señalar el otorgamiento de la Concesión de Almacenamiento y arrastre de Vehículos, evento que fue una acción impúdica de corrupción en la que se vieron inmersos funcionarios de Oficialía Mayor, Sindicatura y dos regidores panistas; la clausura del bar La Antigua, realizada de manera indebida e ilegal por parte de funcionarios de la Dirección de Inspección y Verificación municipal.

Recientemente del incidente registrado durante un evento  de rodeo llevado a cabo por la paramunicipal Instituto Municipal del Deporte de Rosarito (Imder), en el que irresponsablemente realizaron sin contar con la presencia de una ambulancia y en el que resulto lesionado de seriedad uno de los participantes.

O, la rapiña a las donaciones hechas por un par de ciudadanas para ser enviadas a los damnificados de los sismos registrados en varios estados del país los pasados siete y diecinueve del presente mes, en el que se encuentran involucrados personal del DIF incluida su directora, así como el titular de la Zona Marítima Terrestre (Zofemat).

Y ya ni mencionar la galopante corrupción que se registra en que sucede en la Promotora de Desarrollo Urbano (Prodeur) y que ha sido denunciada en varias ocasiones por miembros de los colegios de Ingenieros y Arquitectos.

En cada una de estos eventos la alcaldesa, Mirna Rincón y el Síndico Procurador, Miguel Ángel Vila, han puesto en marcha sus estrategias realizando lo que hasta el momento les hadado el mejor resultado, la edil, esconder la cabeza, y el fiscal, echando tierra y olvido a los asuntos, desempeñando ambos lo que con un doble discurso le prometieron a los rosaritenses y que estos mal interpretaron, ser los estoicos guardianes de la corrupción.

 

Y mientras tanto….

Como confiar en que las autoridades harán llegar la ayuda que los ciudadanos donan mostrando la solidaridad hacia los mexicanos en desgracia, cuando funcionarios de los tres ordenes de gobierno, son señalados de practicar la rapiña.

 

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