Published On: Mar, Jul 11th, 2017

CONCIERTO POLITICO

Share This
Tags

 

Por Bibiano Moreno Montes de Oca

 

EL NARCO GENERA LA VIOLENCIA. Parece que la realidad ha superado a la ficción una vez más, pues mientras Estados Unidos siga siendo en mayor consumidor de drogas, como la cocaína y la mariguana, el tráfico que se da en México para cruzar la frontera hacia el norte no dejará de darles jugosos dividendos a los productores; en este caso, a los narcos.

En series y en cintas se pinta la situación terrorífica del trasiego de la droga al país consumidor de droga por antonomasia, acción a la que le precede una violencia incontenible. Así, desde la mítica cinta Trafic  (Steven Soderbergh, 2000) hasta la delirante Salvajes (Oliver Stone, 2012), pasando por series como El Chapo (2017), la violencia es incontenible.

Así, pues, la espiral de violencia aumenta conforme los diversos cárteles de la droga que operan en el país se disputan las distintas plazas que existen en el territorio mexicano, donde está claro que Colima no es la excepción, que tiene que pagar su cuota diaria de sangre.

De acuerdo a un estudio efectuado por el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia, los que se disputan las plazas a lo largo y ancho de la geografía nacional son los cárteles de los hermanos Arellano Félix, el de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, La Familia MichoacanaLos Zetas, El cártel del Golfo y Los Caballeros Templarios.

De igual forma, según lo dio a conocer la Procuraduría General de la República (PGR), 36 células de nueve cárteles están operando en 18 de las 32 entidades que conforman la República Mexicana, Colima entre ellas. Así, pues, con tantas células operando y haciendo de las suyas por todo el país, es inevitable que las ejecuciones, secuestros y extorsiones se sigan llevando a cabo de manera inevitable.

Sin embargo, lo anterior no significa que las autoridades correspondientes están con los brazos cruzados. Eso sí: hace falta una mayor coordinación y el apoyo de más instancias gubernamentales para que realmente se le dé la batalla a los grupos criminales que no cejan en su cometido.

Así, por ejemplo, si el gobierno de Colima se lanza en solitario en esta cruzada a la tarea de detener elementos del crimen organizado, difícilmente podrá acabar con este cáncer social, pues si otros poderes se hacen de la vista gorda o los municipios no asumen su responsabilidad constitucional de proporcionar seguridad a los habitantes que viven en sus respectivas demarcaciones, el caos será el que impere.

Está claro que los otros dos poderes de Colima tienen que asumir también su responsabilidad, especialmente el Legislativo, y no querer ver los toros desde la barrera. A los diputados se les mira muy exigentes, pero no se ve que hagan algo que vaya más allá de la palabrería. En cuanto a los alcaldes, sobre todo de los municipios grandes, les hace falta más compromiso, pues hasta creen (como el de Colima) que eso es tarea exclusiva del gobierno estatal.

De maneras, pues, que si se dejara de pensar en las próximas elecciones, los actores políticos que tienen responsabilidad en este tema podrían hacer más para poder reducir los índices delictivos. Está en ellos dar prioridad a la seguridad y no a sus ambiciones personales o de grupo.

 

ALCALDES ANTISINDICALISTAS. En el pasado llegó a haber conflictos de varios sindicatos oficiales con la parte patronal, pero no al grado en el que ha ocurrido con los de extracción panista, que han resultado ser los mayores depredadores por su natural vocación pro empresarial y, por tanto, anti laboral. Los casos de Tecomán y de Colima son un botón de muestra.

Se entiende que un tipo rupestre, mazorquero, zafio, analfabestia y bucólico como el tecomense Lupillo  García Negrete sea incapaz de estar a la altura del encargo al que llegó en mala hora; pero eso no justifica que, incluso, llegue al extremo de insultar a los trabajadores sindicalizados (acusados de “holgazanes”), que exigen  el pago de prestaciones atrasadas.

Como se recuerda, el problema entre la autoridad y el sindicato de burócratas de Tecomán, encabezados por Audelino Flores Jurado, comenzó con el panista Elías Martínez Delgadillo. De ahí en adelante, el problema ha crecido como la espuma, pero agudizándose en el de los gobiernos municipales panistas. Hoy, con el sombrerudoLupillo  García, las cosas han llegado a un punto de quiebre en el que el pleito laboral ya es prácticamente irreconciliable entre las dos partes.

El alcalde de Tecomán, azuzado por los paniaguados que cobran en su administración y que son la causa por la que se desvían recursos que debieran ir a los trabajadores sindicalizados, actúa de acuerdo a su primitiva formación política. No podría ser de otra manera: por eso se rodeó de una caterva de vividores que le hablan al oído para decirle que es un chingón y que va muy bien.

Lo peor de todo es que, aconsejado por esos vividores profesionales, Lupillo  García tuvo el descaro de venir a la capital del estado a protestar afuera de Casa de Gobierno, por la Calzada Galván Sur, como si el problema se hubiera generado ahí, cuando ha crecido de manera gigantesca por su propia incapacidad: ese mismo día, en el municipio que desgobierna, se realizaba una impresionante manifestación de protesta en contra de ese pigmeo mental.

En el municipio de Colima sigue en la misma ruta de confrontación con los trabajadores sindicalizados el alcalde Héctor El Bieamado  Insúa García. Hay demandas que están a punto de hacerse efectivas en su contra, acusado de retener millones de pesos que pertenecen a los empleados de base. Además, se ha negado a otorgar el aumento salarial que ya se concedió a los burócratas estatales, aduciendo pretextos a lo bestia.

El punto más delicado es que Insúa García quiere dar el mismo trato al sindicato de trabajadores tradicional, encabezado por Arturo León Álam, que al esquirol que creó para sus propios fines, que no pasa de 60 integrantes, aun cuando la actual administración ha puesto todo su empeño para hacerlo crecer, comenzando por la oficial mayor, Alejandra La Barbie  de Tonalá  Sánchez Cárdenas.

Con todo, ¿aún pensarán en la reelección este par de alcaldes depredadores?

 

 

About the Author

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>